Patrick Sahle; en colaboración con Georg Vogeler y los miembros del IDE (Institut für Dokumentologie und Editorik); versión 1.1, junio 2014 (versión inglesa 1.1, junio 2014; versión alemana 1.1, junio 2014; versión italiana 1.1, junio 2015).

Traducción al español por Susanna Allés Torrent, septiembre 2016, basada en las versiones 1.1 (alemán e inglés).

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Consideraciones preliminares sobre los criterios

Ámbito de aplicación

Definiciones. Estas directrices proporcionan un marco de trabajo para la descripción y la evaluación de las ediciones digitales académicas (EDA).[1] Por edición (académica) se entiende una fuente de información que ofrece una representación crítica de documentos o textos históricos. Las “ediciones digitales” no son meras publicaciones en formato digital; más bien, son sistemas de información que siguen una metodología determinada por un paradigma digital, de la misma manera que las ediciones tradicionales en papel siguen una metodología determinada por los paradigmas de la cultura impresa. Dada esta concepción particular de las EDA, muchos recursos digitales no pueden ser considerados ediciones digitales en sentido estricto. Ediciones impresas digitalizadas o proyectos de digitalización en bibliotecas y archivos –incluso con sus correspondientes informaciones descriptivas, de transcripción y de indexación posteriores– no corresponden a menudo a la concepción de EDA en el sentido que aquí proponemos. Además, si una publicación no cumple con ciertos requisitos científicos básicos, tampoco puede ser considerada una EDA en sentido estricto. La cuestión sobre si (y en qué sentido) un recurso puede ser considerado una edición digital y académica debería ser planteada en las reseñas. De todos modos, los criterios aquí propuestos son lo suficientemente generales que a menudo podrían ser incluso aplicables a recursos que no son propiamente ediciones digitales académicas.

Géneros y escuelas. Estos criterios están diseñados para ser lo suficientemente generales para ser aplicados a una gran variedad de objetos editables y de tradiciones académicas de crítica textual. Cualquier documento o texto histórico pueden ser objeto de una EDA. Además, toda EDA puede definir objetivos legítimos diferentes. Por ello, pueden existir razones metodológicas bien fundadas que justifiquen la renuncia a la reconstrucción del texto o a la enmienda, el rechazo de un aparato crítico para la reconstrucción de las variantes textuales, o para la adopción de una perspectiva particular en la transcripción. En consecuencia, hay solo tres condiciones necesarias para una EDA:

  • una justificación comprensible de la metodología editorial adoptada y una clara descripción de las normas que han guiado la edición
  • conformidad con los requisitos mínimos a una EDA relativos al contenido y a la calidad, inclusive el cumplimiento de las reglas propias establecidas
  • una concepción editorial que no derive de las limitaciones tecnológicas (ni, en consecuencia, de aquellas metodológicas) de la imprenta sino que responda a un “paradigma digital”

Buenas prácticas y cuestiones metodológicas abiertas. La evaluación de EDA se basa en métodos consolidados por la tradición editorial en la era de la imprenta y por las experiencias con ediciones digitales de las últimas décadas. En el terreno de la edición digital, existen ya prácticas consensuadas para algunas de las tareas del editor. La recensión de EDA ayudará a difundir y consolidar métodos y enfoques utilizados. Estos criterios proporcionan un primer conjunto de requisitos básicos que deberían ser abordados por una EDA, ya sea porque los cumpla o porque se justifique su falta de aplicación. Aun así, muchas cuestiones permanecen abiertas y son objeto de debate, es por ello que no siempre es posible predeterminar los requisitos necesarios que debe cumplir una EDA.[2] En este sentido, las reseñas de EDA deberían concebirse como una contribución más a los debates metodológicos en curso. En consecuencia, los presentes criterios deberían actualizarse continuamente para reflejar los resultados de dichas discusiones.

Aplicación de los criterios

Criterios generales y específicos. Hay criterios generales aplicables a cualquier tipo de edición o recurso similar. Estos criterios deben ser abordados en la reseña en su totalidad. Por otro lado, hay criterios específicos y de detalle, que pueden ser solo aplicados a ciertos tipos de documentos o a ciertos métodos. El hecho de no aplicar ninguno de estos criterios puede significar dos cosas: o bien los criterios no son aplicables a los documentos de la edición, o bien el editor elige no aplicarlos por razones metodológicas.[3]

Cuestiones de gusto. Algunas de las reglas y requisitos que conciernen las EDA están ya fuera de discusión. Existen, además, diversas soluciones alternativas para problemas comunes. La decisión de usar una u otra de estas alternativas es a menudo una cuestión de gusto y por tanto se escapa de la discusión académica. Las reseñas pueden y deben posicionarse ante estas cuestiones pero deberían señalar claramente cuándo están expresando preferencias personales que no forman parte del criterio científico general sobre la edición.

Condiciones marco. Las ediciones deberían ser reseñadas teniendo en cuenta el contexto en el que se han llevado a cabo: los objetivos establecidos por los editores, los recursos económicos, el tiempo de ejecución del proyecto y los materiales existentes, tales como ediciones impresas. Debería valorarse positivamente cuando una edición es muy rica en contenido, información crítica y funcionalidades. Pero debe valorarse así mismo cuando los editores persiguen objetivos más concretos y circunscritos a necesidades específicas. En el caso de que no se cumplan estos objetivos por ser demasiado ambiciosos, debería tomarse en cuenta tanto el momento de su publicación como el de su revisión. De hecho, tanto la publicación como la recensión a menudo son sólo válidos en un determinado momento de dedicación académica que está en curso y todavía abierto. Esto no debería confundirse con el estado final de una edición ya concluida. Por lo tanto, el revisor debe examinar si la EDA, en el momento de su reseña, ha alcanzado la madurez y la consistencia suficientes para ser un recurso válido para la investigación. La reseña de un recurso digital debe también servir como un comentario profesional sobre el proceso editorial y una sugerencia para su mejora.

Perfil de los revisores. La reseña de EDA requiere una doble competencia porque el revisor tiene que ser capaz de evaluar el contenido así como el alcance metodológico y su aplicación desde una perspectiva de las humanidades digitales. Las reseñas de EDA pueden centrarse en uno u otro aspecto. Sería deseable que se añadiera una opinión complementaria hecha por un experto en el campo de estudio en el que el revisor tenga menos experiencia, dejando claro cuál es el ámbito que está comentando.

1. Preliminares de la reseña

1.1. Los revisores. Debe indicarse la formación académica, afiliaciones institucionales, experiencia previa, e intereses de investigación, si son relevantes para la reseña. Esto puede realizarse en una nota a pie de página.

1.2. Identificación bibliográfica de la EDA reseñada. Una EDA debería ser identificada en términos similares a las descripciones bibliográficas tradicionales: un título, los editores responsables, otras personas responsables e instituciones, fechas de su publicación (fecha de aparición, versiones, última fecha de modificación), y la dirección (en términos de web-URL u otra nomenclatura convencional como DOI, URN o PURL) deberían aparecer claramente. Cualquier dificultad extrayendo estas informaciones en la EDA debe ser señalada en la reseña.

1.3. Introducción general. El tema de la publicación debería ser descrito brevemente. ¿Cuál es el alcance y contexto académico, disciplinar o interdisciplinar de la EDA? ¿Cómo se relaciona con otros recursos impresos o digitales, con otras iniciativas previas o con proyectos similares? ¿Qué desiderata plantea?

1.4. Condiciones marco generales. ¿Quiénes son los editores, las instituciones participantes y el personal? ¿Cuáles han sido sus responsabilidades? ¿Están relacionados con otros proyectos? ¿Existen conexiones con otros proyectos desde el punto de vista del contenido? ¿Qué recursos financieros, humanos y de tiempo ha tenido a disposición el proyecto? ¿Cómo se ha llevado a cabo el proyecto?

1.5. Transparencia. ¿Son de fácil acceso las informaciones generales? ¿Ofrece la EDA los datos editoriales y la información de contacto institucional o personal?

2. Tema y contenido de la edición

2.1. Selección. ¿Qué relevancia tiene la EDA con respecto a la investigación actual y futura? ¿Qué fuentes y documentos han sido seleccionados y por qué? ¿Existen principios de selección (o de una muestra significativa)? ¿Es completa dicha selección o muestra dentro del contexto del corpus? ¿Cuál es el contexto temático general en el que se inscriben las fuentes? ¿Es la selección comprensible?

2.2. Trabajos previos y contribuciones del proyecto. ¿Qué aporta la EDA al estado actual del conocimiento sobre el tema? ¿Qué contenido procede de trabajos anteriores (por ejemplo, ediciones impresas) y cuál es inédito?

2.3. Contenido. ¿Qué es lo que publica la EDA? ¿Cuánta y qué tipo de información presenta (por ejemplo, imágenes, transcripciones, textos completos, comentarios, materiales contextuales, bibliografía, etc.)? ¿Falta algún contenido relevante? Y si es así, ¿se explica y/o se justifican las omisiones?

3. Objetivos y métodos

3.1. Documentación. ¿Hay una reflexión y descripción de los objetivos y métodos de la EDA? En caso negativo, ¿puede deducirse a partir del contenido y la presentación?

3.2. Objetivos científicos. ¿Qué preguntas académicas plantea la EDA? ¿En qué campos de investigación se sitúa? ¿En qué medida contribuye a esos intereses de investigación?

3.3. Misión. ¿Qué objetivos pretende conseguir la EDA? ¿Logra sus objetivos? ¿Qué es lo que la EDA promete explícitamente? ¿Qué se sugiere a través de la denominación propia utilizada (p. ej. “edición”, “edición crítica”, “portal”, “obras completas”, “archivo digital”, “archivo virtual”, etc.)? ¿A qué audiencia va dirigida la EDA?

3.4. Método. ¿Qué tradición de crítica textual sigue la EDA? ¿Qué enfoque metodológico adopta? ¿Aplica, por ejemplo, una interpretación materialista del texto o idealista/platónica? ¿Se enfoca en “obras” o en “documentos”? ¿Cómo evalúa la tradición textual: hay manuscritos preferidos o se consideran todos los documentos del mismo valor?

3.5. Representación de documentos y textos. ¿Cómo trata la EDA los documentos y los textos que contiene? ¿Cuál es el papel y la calidad de las imágenes digitales? ¿Cuál es la perspectiva sobre el texto que condiciona las reglas de transcripción utilizadas en la EDA? ¿Qué nivel de detalle tiene la transcripción? ¿Dónde se podrían ubicar los textos transcritos en una escala que va desde una representación fiel del texto a una representación interpretativa? ¿Ofrece la EDA enmiendas y una reconstrucción ideal del texto a partir de las variantes textuales?

3.6. Crítica, indexación y comentario. ¿Qué tipo de crítica textual se documenta en la EDA (p. ej. stemma, descripción detallada de los manuscritos)? ¿Qué tipo de indexación, comentario y descripción de los documentos y de los textos se aplica?

3.7. Modelado de datos. ¿Cómo es implementado técnicamente el método editorial? ¿Qué modelo de datos se aplica? ¿Es suficiente la documentación del modelo de datos? ¿Qué formatos de datos se utilizan? ¿Sigue la EDA estándares comúnmente utilizados (p. ej. Guías directrices TEI)? Si no es así, ¿está la desviación de los estándares existentes suficientemente justificada? Y si lo es, ¿está la modelización de datos documentada a través de un sistema formal (como un fichero ODD en el caso de TEI) y disponible en el sitio web de la EDA?

4. Publicación y presentación

4.1. Infraestructura técnica. ¿Qué tecnologías se utilizan para la publicación de la EDA? ¿Por qué se utilizan determinadas tecnologías (p. ej. como una decisión de consenso entre un contexto específico local y las buenas prácticas)?

4.2. Interfaz y usabilidad. ¿Está la interfaz de la EDA organizada de manera clara e intuitiva? ¿Se ofrece el contenido de manera eficaz a través de la interfaz? ¿Puede el usuario identificar rápidamente el objetivo, el contenido y las principales vías de acceso a la EDA? ¿Está la interfaz en consonancia con los modelos visuales comúnmente utilizados? ¿Se avisa al usuario de qué contenido se está visualizando en ese momento, de cuál es su posición en el interior de la estructura general de la EDA, y de cómo se puede acceder a otro contenido?

4.3. Navegación. ¿Qué accesos de navegación se ofrecen? ¿Es posible navegar a través de la totalidad del contenido? ¿Es el acceso a la navegación fácil de entender y permite un acceso rápido a cualquier parte del contenido?

4.4. Búsqueda. ¿Hay una interfaz de búsqueda simple y/o avanzada? ¿Qué tipo de resultados se obtienen? ¿Cómo se puede delimitar la búsqueda? ¿Cómo encuentra el usuario la información sobre las opciones y las posibilidades de búsqueda? ¿Provee la búsqueda unos resultados plausibles cuando se busca sin un conocimiento específico de los contenidos? ¿Hay funciones de apoyo, como textos de ayuda informativos, índices o completado automático?

4.5. Índices. ¿Está el contenido representado en otros formatos que proporcionen una visión general de la edición y apoyen el acceso al material, como listas, índices o registros? ¿Hay índices, comentarios o descripciones (tal y como se describe en 3.6) usados en la presentación del contenido?

4.6. Calidad de la presentación. Si hay imágenes, ¿son de suficiente calidad para los principales intereses de investigación? ¿Se pueden encontrar errores significativos en la transcripción? ¿Contiene la EDA un comentario crítico sobre la tradición textual o la interpretación de los textos? ¿Puede el usuario cambiar la presentación del material, p. ej., de una descripción diplomática a una versión normalizada?

4.7. Metadatos para la descripción y conexión entre los objetos en la edición. ¿Cómo están descritos las diferentes partes constitutivas y los objetos de la edición? ¿Están descritos de manera clara y completa? ¿Están interconectadas cada una de las partes? ¿Existe una conexión entre texto e imagen? ¿Hay enlaces internos a otras informaciones contextuales? ¿Están conectadas las partes individuales a recursos externos?

4.8. Identificación y cita. ¿Hay identificadores permanentes para los contenidos de la EDA? En caso afirmativo, ¿qué nivel de granularidad alcanzan en la estructura del contenido? ¿Qué mecanismos de resolución y sistemas de nomenclatura se utilizan? ¿Se ofrecen las indicaciones necesarias para la cita de la EDA?

4.9. Interfaz técnica. ¿Existen interfaces técnicas como OAI-PMH, REST, API, etc., que permitan la reutilización de los datos de la EDA en otros contextos? ¿Se pueden extraer o descargar los datos? ¿Se pueden utilizar los datos con otras herramientas útiles para este tipo de contenido? ¿Se puede integrar el contenido en otros sistemas, por ejemplo, en sistemas que agreguen contenido procedente de fuentes diferentes?

4.10. Medios sociales. ¿Se integran en la EDA las redes sociales y/o plataformas virtuales de investigación, permitiendo compartir/discutir fácilmente partes concretas? ¿Tiene el proyecto una presencia en la red social dentro de la comunidad científica?

4.11. Spin-off y formatos de exportación. ¿Hay formatos alternativos disponibles, p. ej. una versión impresa o formatos digitales para dispositivos concretos de lectura (libros electrónicos, dispositivos móviles, etc.)?

4.12. Acceso a los datos informáticos básicos. ¿Son accesibles los datos básicos o subyacentes de la edición (p. ej. en XML)? Si este es el caso, ¿de qué manera? ¿Se ofrecen para cada objeto y/o para la totalidad de la EDA? ¿Ofrece la interfaz de usuario de la EDA un acceso directo o reenvía a un repositorio externo? Si no se puede acceder a los datos básicos, ¿se proporciona alguna justificación?

4.13. Derechos y licencias. ¿Proporciona la EDA suficiente información sobre derechos y restricciones para la reutilización de las diferentes partes (p. ej. imágenes, transcripciones, comentarios editoriales)? ¿Utiliza la EDA modelos de derechos viables para la reutilización académica de los datos? ¿Se utiliza algún tipo de licencia específica (p. ej. Creative Commons)?

4.14. Características adicionales. ¿Proporciona la EDA características que merezcan una atención especial debido a que son particularmente útiles y/o inusuales? Se podría además reflexionar sobre la visualización, la interactividad, la manipulación de imágenes, las opciones de anotación, las notas de comentario y personalización, etc.

4.15. Documentación y textos relacionados. ¿Proporciona la EDA una introducción o texto explicativo? ¿Hay un sistema de ayuda? ¿Hay suficiente información sobre el proyecto, los contenidos de la edición, y la implementación técnica de la EDA? ¿Se describen las fuentes y la selección de los materiales? ¿Se da cuenta de los principios editoriales de forma clara y detallada?

4.16. Uso a largo plazo. ¿Cuáles son las perspectivas de uso de la EDA a largo plazo? ¿Está la edición completa o se compromete a llevar a cabo ulteriores modificaciones y adiciones? ¿Disponen de un apoyo institucional para la conservación y el mantenimiento de la EDA? ¿Se archivan los datos informáticos básicos? ¿Existe un plan para proporcionar un acceso permanente a la edición?

Conclusión

5.1. Terminología. ¿Puede definirse el proyecto como una EDA, y de ser así, a partir de qué definición? ¿Cómo podría describirse el recurso digital de manera exacta? Si los resultados publicados no cumplen algunos de los requisitos científicos mínimos (tales como la presencia de una documentación sobre la tradición del texto, la representación textual basada en normas concretas, la transparencia de las decisiones editoriales, o la calidad académica), debería señalarse que la edición no se ajusta a los estándares de la comunidad científica y que por lo tanto no debería ser considerada una EDA.

5.2. Realización de los objetivos. ¿En qué medida la EDA ha conseguido con éxito los objetivos prefijados?

5.3. Cumplimiento de los requisitos generales. ¿Cumple el proyecto los requisitos propuestos por el actual estado de la cuestión sobre las EDA? ¿Se siguen los dos requisitos básicos de todo editor de EDA: 1. Declara lo que pretende hacer y actúa consecuentemente. 2. Se mantiene dentro de los estándares académicos comunes. ¿Está la edición suficientemente documentada? ¿Puede ser citada? ¿Es transparente? ¿Cómo se puede evaluar en conjunto la calidad del contenido (imágenes, texto, indexación, comentario, información contextual)?

5.4. Contribución de la EDA a la investigación. ¿Qué aportación ofrece la EDA en su campo científico de trabajo? ¿Qué aporta la EDA a las buenas prácticas de la edición académica digital en general? ¿En qué medida la EDA supera las posibilidades de la edición impresa?

5.5. Peculiaridad. ¿Qué rasgos merecen una atención especial por su relevancia y/o innovación, incluso si van más allá del alcance de estos criterios generales?

5.6. Uso, utilidad y calidad. ¿Es la EDA fácil de utilizar? ¿Es una aportación útil para un campo determinado de investigación? ¿Cuál es su calidad científica?

5.7. Propuesta de mejora. Si el proyecto no está completo y acabado, ¿qué debería tomarse en consideración para mejoras futuras? ¿Qué adiciones podrían ser atractivas y útiles? ¿Cuáles serían los pasos a seguir más indicados después y fuera de un proyecto ya concluido?

Bibliografía

Ejemplos de reseñas


[1] Existe cierto debate sobre cuál sea el término más apropiado, si “Edición Digital Académica” (EDA) o “Edición Académica Digital” (EAD). Aunque haya algunas diferencias menores entre estas dos expresiones, en relación al énfasis y al orden conceptual de los aspectos cruciales, consideramos que el objetivo principal en ambos casos son ediciones que sean académicas y verdaderamente digitales. Por ello, hemos elegido de manera arbitraria una de estas dos opciones.

[2] Algunos ejemplos podrían ser la atribución detallada del trabajo editorial individual, la puesta a disposición de los datos de la edición a través de interfaces técnicas o la identificación semántica de las entidades nombradas en la edición.

[3] En el primer caso, se piense en la colación y la documentación de las variantes de un texto con un único testimonio. Para el segundo, se piense en una edición sin enmiendas textuales, p. ej. con el fin de no deturpar la lectura original.

 

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